San Quintín, B. C. La actuación de la delegada estatal de la Comisión
Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en Baja California, María
Elena Rodarte, “violenta las disposiciones del Ejecutivo Federal en lo que a la
atención de los pueblos indígenas refiere”.
“Y con esto, la funcionaria mancha la imagen de la nueva institución que
encabeza Xóchitl Gálvez Ruiz, ya que lejos de cumplir con la encomienda del
presidente Vicente Fox de fortalecer la atención de los indígenas, lo que ha
hecho es provocar una mayor confusión entre estos”.
Así se expresó el presidente de la Autoridad Tradicional Mixteca, (de San
Juan Mixtepec, Oaxaca), Celerino García Sánchez, quien sostuvo que “si en verdad
existe voluntad de cambio en la nueva institución, lo primero que se debe hacer
es remover a la bióloga”.
“Con todo el daño que ha causado María Elena Rodarte entre los indígenas
bajacalifornianos al enfrentarnos entre sí, de inmediato debe ser removida para
evitar que siga manchando la imagen de la nueva institución y del propio
presidente Fox”, reiteró
El ex coordinador del Módulo Operativo del desaparecido Instituto Nacional
Indigenista (INI), señaló que no es posible que una persona que ha demostrado
hasta el cansancio que lo único que le interesa es su sueldo (casi 50 mil pesos
mensuales) siga en este puesto.
“Queremos ver que la Conadepi es, en verdad, una nueva institución, y para
ello es importante que nombre en esta entidad una persona que conozca las
problemáticas de los indígenas, pero que también tenga verdadero interés en
trabajar a favor de estos”, afirmó.
Los indígenas de la entidad “necesitamos a un verdadero interlocutor; una
persona que (también) venga a proporcionarnos información sobre el
funcionamiento de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas, y no que venga a confrontarnos más”.
En cuanto a los señalamientos de García Sánchez hacia Rodarte García, de que
ésta habría violado normas e incumplido objetivos institucionales al crear
confusión, desorientación y posible confrontación entre los indígenas, el
primero puntualizó:
“El equipo que tiene, por su falta de capacidad para decidir por ella misma,
la ha llevado a actuar de mala fe, estigmatizando a quienes nos opusimos a ser
manipulados por ella por sus ideas y por sus imposiciones, y favoreciendo a
quienes les son incondicionales”.
Y menciona el caso del Fondo Regional del Valle de San Quintín, organismo que
ha pretendido reconstituir con personas de dudosa calidad moral, más afines a
ciertos colores partidistas, “que es como ella misma se ha guiado durante su
gestión: por los colores”.
La actuación que ha tenido María Elena Rodarte García, aseveró el dirigente
indígena, “es del conocimiento de las autoridades estatales, quienes con su
indiferencia y apatía, aún cuando el problema es federal, no han hecho nada al
respecto”.
“Podrán argumentar que el problema es carácter federal, y en efecto lo es,
pero dejar que las cosas pasen sin hacer nada --y esto tiene un nombre--, es
evidenciar el poco interés que se tiene por la atención de la problemática
indígena en su propio territorio”, indicó.
De permitir que la bióloga --”que debe ir en altamar a practicar sus
conocimientos universitarios-- continúe al frente de la nueva institución en
Baja California, “nos obligará a movilizarnos para solicitar su remoción; y lo
haríamos con gusto”, sentenció.
García Sánchez también arremetió en contra de la radiodifusora cultural XEQIN,
La Voz del Valle, en la cual, dijo, “no existen espacios para que los indígenas
podamos transmitir a cabalidad lo nuestro, por la cerrazón de María Elena
Rodarte”.