Aunque ya con muchos años fuera de sus pueblos originarios, explicaron Camilo
Bautista Juárez y Donaciano Sánchez López, indígenas triqui y mixteco,
respectivamente, no han olvidado sus raíces culturales, “y no las vamos a
olvidar”.
Desde hace más de una década, en el caso de los mixtecos, -los triquis
iniciaron sus festejos a partir de la fundación de la colonia Nuevo San Juan
Copala hace 5 años-, estos indígenas se han dado a la tarea de rescatar y
preservar sus tradiciones autóctonas en esta región.
La tarea no ha sido fácil, explican, ya que aunado a las diferencias
naturales entre razas, la influencia evangelista ha sido muy fuerte en esta
parte del País, por la cercanía de los estadounidenses, quienes se ha dado a la
tarea de “reevangelizarnos”.
Estas diferencias han sido más notorias entre los indígenas mixtecos, quienes
no obstante ser una inmensa mayoría en la región, es difícil que se pongan de
acuerdo para no sólo celebrar sus fiestas tradicionales, sino también para
enfrentarse a los “muchos otros problemas que tenemos”.
Uno de los mayores obstáculos que existen para la unificación de los
indígenas “de la tierra del sol” es, sin duda, su afán protagónico, expuso
Donaciano Sánchez López.
Esta situación ha llevado a los originarios de San Juan Mixtepec a la
formación de por lo menos dos grupos que han preferido realizar por separado la
fiesta patronal de San Juan Bautista, aunque en este año se observó algunos
acercamientos entre unos y otros.
En el caso de los triquis la situación es diferente.
Aún cuando éstos pudieran tener diferencias por cuestión de criterios “en la
lucha social” que llevan a cabo para dignificar sus condiciones de vida, en esta
fecha la unidad entre ellos es paradigmática.
Tan es así que sólo este grupo étnico logró atraer la atención
de las autoridades de gobierno y de candidatos políticos, “y hasta de la Banda
de Música del Estado”, durante la víspera de su celebración principal.
Además, fue el único grupo que atrajo la atención de propios y extraños con
la presentación de la Banda de Música Municipal de San Juan Copala, Oaxaca, que
acudió para dos eventos: el aniversario de la XEQIN y la fiesta patronal del 24
de junio.
También, fueron los triquis los únicos que presentaron juegos pirotécnicos, “toritos”,
durante la noche del 23 de junio, “tal como lo hacemos en nuestro pueblo de
origen”.
Para los mixtecos, en cambio, la conclusión de sus fiestas
consistió en una misa religiosa y en la presentación de los ya muy conocidos
“Mascaritas” en la colonia Maclovio Rojas, en Vicente Guerrero.