Acusan desvío de recursos
El Vigia (Periodismo
con la Gente)
Por
Enrique
Rojas Cruz
6-30-2004
San Quintín,
B. C. - Celerino García Sánchez, tronó en contra de la ex delegada estatal
de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDPI),
María Elena Rodarte García, “por haber desviado recursos hacia el rancho Los
Pinos por mas de 20 millones de pesos”.
En su calidad de autoridad tradicional de la comunidad mixteca de San Juan
Mixtepec, Oaxaca, García Sánchez afirmó que dichos recursos estaban destinados
para los pueblos indígenas de Baja California, “pero se les dio un destino
diferente”.
El también dirigente indígena aseguró que los alrededor de 21 millones de
pesos destinados por la federación eran para atender las necesidades
prioritarias de los pueblos y comunidades indígenas “no para la construcción de
viviendas en un rancho agrícola”.
Se explica: “Estos recursos fueron destinados por María Elena Rodarte García
al rancho Los Pinos en apoyo de la construcción de 300 casas para igual número
de familias indígenas, lo cual no es cierto”.
Estas viviendas, añadió García Sánchez, “que se supone deberían ser otorgadas
a familias trabajadoras indígenas”, son ofrecidas a quienes las soliciten,
siempre y cuando cubran la cantidad requerida (8 mil pesos).
En todo el estado de Baja California, “miles de hermanos indígenas carecen de
los servicios más elementales y subsisten en condiciones de miseria, y los
recursos desviados por la ex funcionaria eran precisamente para atender esas
prioridades, no para complacer los intereses de una empresa agrícola millonaria”.
El indígena mixteco lamentó que la ex funcionaria federal haya sumado a su
currículo un hecho deleznable más, que viene a sumarse a las acciones racistas,
prepotentes y discriminatorias que la caracterizaron durante su gestión al
frente de la CDPI en Baja California.
Consideró esta acción de Rodarte García como una burla más hacia los pueblos
y comunidades indígenas del estado, y una traición hacia las políticas del
Ejecutivo Federal, plasmadas en el Plan Nacional de Desarrollo de los Pueblos
Indígenas.
Pero no sólo eso, calificó García Sánchez, este desvío de recursos hacia el
rancho Los Pinos representa una ofensa mayor para los indígenas que luchan
incansablemente para el mejoramiento de sus condiciones de vida, al ser
ignoradas sus demandas de atención.
Por otra parte, señaló García Sánchez, “no es posible que estos recursos, que
fueron a fondo perdido, no hayan llegado a los indígenas, que si bien no eran la
panacea, bien pudieron haber contribuido a mejorar en algo sus difíciles
condiciones de vida”.
“Con este cuestionable hecho queda al descubierto, por enésima vez, que los
indígenas sólo servimos y aparecemos en los discursos y para los intereses
mezquinos de quienes tienen el encargo de brindarnos atención”, concluyó.