Exceso
de seguridad en campos agrícolas
Por
Enrique
Rojas Cruz -
2005-07-16 12:21:12
San Quintín, B. C. - Resulta increíble que en pleno siglo XXI existan
campamentos agrícolas que tienen todas las características de verdaderos campos
de concentración, señaló Benito García.
El delegado estatal del Frente Indígena Campesino popular-Agrupación Política
Nacional (Ficapo-APN) sustentó su denuncia luego de vivir en carne propia esta
circunstancia.
“Junto con otros compañeros”, con quienes acudió al campamento El Vergel,
propiedad del rancho Los Pinos, “fuimos retenidos por guardias blancas de esta
empresa por más de una hora”.
Pero no sólo se les retuvo, agregó, sino que varios hombres armados los
insultaron, intimidaron y amenazaron de muerte por haberse introducido fuera de
horas de vista al lugar.
Los hechos, motivo de la denuncia pública del líder indígena, ocurrieron
alrededor de las 17:30 horas de este viernes, cuando acompañó a paisanos suyos a
este campamento agrícola.
Explicó que al llegar al lugar y solicitar su ingreso “se nos indicó que
debíamos presentar un permiso especial del patrón para ingresar, algo que
desconocíamos”.
Sin embargo, pudieron ingresar luego de insistir al guardia que vigila la
entrada por donde el grupo arribó, pero con la advertencia de que debían salir
antes de media hora.
“No tardamos ni 20 minutos cuando quisimos retirarnos, pero se nos negó el
paso y, además, se nos tuvo dando vueltas de una salida a otra, sin lograr
salir”.
En cada puerta de acceso y/o salida del campamento había guardias fuertemente
armados, quienes con insultos y amenazas “nos impedían salir”, reiteró García
Sánchez.
Después de mucho insistir, uno de los guardias autorizó la salida del grupo,
pero con la advertencia de que no se volvieran a parar por este campamento.
Tras esta experiencia, Benito García solicitó la intervención del titular del
Ejecutivo para que se revise esta situación a través de las autoridades
correspondientes.
Y al Legislativo para que solicite una explicación al diputado local Antonio
Rodríguez Hernández, principal accionista de esta empresa hortícola, sobre la
existencia de las “guardias blancas”.
“Entendemos que es importante que los empresarios protejan sus intereses, y
la integridad de sus trabajadores, pero que empleen personal con otro criterio,
no asesinos a sueldo”, dijo.